1.1 ¿Qué se entiende por ciencia?
No es posible determinar si la ciencia de datos es una ciencia sin previamente consensuar la definición de ciencia. La palabra ciencia deriva del latín scientia, que deriva a su vez del verbo latino scire (saber). En este sentido, Bunge (2004) distingue dos categorías fundamentales de conocimiento: el vulgar y el científico. El conocimiento vulgar se adquiere de manera cotidiana a partir de percepciones y sensaciones individuales, apoyándose en la evidencia (pruebas) y el sentido común. Este tipo de conocimiento constituye la base sobre la que se sustenta el conocimiento científico, que se enriquece al verificar, con la ayuda de un método, la validez de las observaciones realizadas. Se adquiere, por tanto, de forma consciente, deliberada y metódica. Puede ser sometido a prueba y, llegado el caso, ser superado (Montero, 1997).
Una definición generalmente aceptada de ciencia es la propuesta por Blaug (1985): “ciencia es el cuerpo de proposiciones sintéticas acerca del mundo real que es susceptible, al menos en principio, de falsaciones por medio de la observación empírica, ya que excluye la posibilidad de que ciertos acontecimientos se produzcan”. Es decir, según el autor, “la ciencia se caracteriza por su método de formulación de proposiciones contrastables, y no por su contenido, ni por su pretensión de certeza en el conocimiento; si alguna certeza proporciona la ciencia, esta será más bien la certeza de la ignorancia.”
Si bien, esta definición está encuadrada dentro del enfoque del falsacionismo de Karl Popper (para el cual las teorías son conjeturas, hipótesis generales que permiten explicar fenómenos), introduce la palabra clave de la discusión planteada, el método, y más concretamente, el método científico.
La palabra método procede del latín methodus, y esta del griego μεθoδ0ς, que quiere decir “el camino a seguir para ir más allá”. Es, pues, un procedimiento para conseguir algo; y como el fin que busca la ciencia es la verdad, el método científico es el camino mediante el cual las ciencias pueden llegar a encontrar sus respectivas verdades. El método científico es, por tanto, el conjunto de procedimientos por medio de los cuales se adquieren conocimientos rigurosos, ciertos y seguros acerca de un objeto. El método científico ha de recorresrse siguiendo cuatro fases (Cancelo, 1997): (i) inventario previo de los fenómenos o de los hechos significativos no rutinarios; (ii) planteamiento de un tema problemático que hace necesaria una explicación; (iii) ideación de conjeturas tendentes a darla, y (iv) tratamiento de las diversas hipótesis hasta que solo una se mantenga.
Por tanto, aunque no hay acuerdo a la hora de dar una definición exacta de ciencia, sí lo hay a la hora de aceptar el método científico como el elemento que define la ciencia. Bunge (2004) manifiesta que “el método científico y la finalidad a la cual se aplica (el conocimiento objetivo del mundo) constituyen la entera diferencia que existe entre la ciencia y la no-ciencia […]”. Por tanto, según el autor, “el método científico es un rasgo característico de la ciencia, tanto de la pura como de la aplicada: donde no hay método científico no hay ciencia”, (Bunge, 2004). “Una ciencia es una disciplina que utiliza el método científico con la finalidad de hallar estructuras generales (leyes).” (Montero, 1997).
Dado que la utilización del método científico es la piedra angular alrededor de la cual se articula el concepto de ciencia, a continuación se aborda la cuestión de si, en base a lo anterior, la ciencia de datos es o no una ciencia. No obstante, previamente, se abordará la cuestión de qué se entiende por ciencia de datos.